La compraventa de inmuebles sigue creciendo en España y los promotores piden más financiación

La compraventa de inmuebles sigue creciendo en España y los promotores piden más financiación

Que el mercado inmobiliario español atraviesa uno de sus momentos más dulces de la última década es algo que, a estas alturas del ciclo expansivo en que se haya el sector, admite poca discusión. Las operaciones urbanísticas no han dejado de aumentar año a año desde 2014, haciéndolo, eso sí, de manera sostenible. En este contexto, la publicación del último dato referente a las compraventas de suelo a cargo del Ministerio de Fomento ha dado continuidad a tan positiva tendencia. Entre abril de 2017 y marzo de 2018, las operaciones cerradas movieron casi 3.600 millones de euros, la cifra más alta en cinco años.

Aunque algunas consultoras ya anticipaban un crecimiento interanual notable, lo cierto es que el desarrollo urbanístico ha superado las expectativas. Concretamente, se registró un avance del 22,4% respecto al ejercicio inminentemente anterior. La mayor inversión en este tipo de activos viene acompañada por un ligero descenso del precio del suelo (lo que aumenta su interés) y por la mayor superficie disponible. Ligado a lo anterior, el precio del suelo urbanizable en las grandes ciudades (más de 50.000 habitantes), ha descendido un 7,8%. Ahora bien, si centramos el foco en las dos mayores urbes del país, las tendencias son un tanto diferentes.

Madrid se desmarca de la tendencia general en lo que al descenso del precio del suelo se refiere, ya que las operaciones urbanísticas que se han cerrado en el último año han propiciado un crecimiento del 10,1% en el precio, en comparación con el año anterior. La célebre Operación Chamartín o las igualmente cuantiosas en Valdebebas o El Cañaveral dan buena prueba de ello. Barcelona, en cambio, se ha movido en cifras más cercanas a la medida nacional. El precio del metro cuadrado urbanizable ha sufrido un descuento del 5% durante el último año. Sea como sea, el precio del suelo disponible en las grandes ciudades españolas triplica la media nacional (incluyendo cualquier tipo de municipio).

Constatada la recuperación del sector, cada vez son más las constructoras que lanzan nuevas promociones. La inversión extranjera es determinante, desde luego, con actores tan relevantes como Neinor o Quabit, que han protagonizado algunas de las operaciones más importantes de cuantas se cerraron el curso pasado. Sin embargo, los promotores nacionales también están adquiriendo una sólida posición en este escenario de fuerte crecimiento del sector. Claro que para sostener este ritmo de avance y permitir que todos los buenos proyectos se lleven a cabo, la financiación debe estar al alcance de los inversores.

La existencia de un gran interés en invertir y el progresivo aumento de los visados para construcción de nuevas viviendas (se estima que se emitirán más de 100.000 visados en 2018), son dos aspectos que no pasan desapercibidos a la gran banca española. Algunos expertos cifran en algo más de 10.000 millones de euros la financiación necesaria para que las constructoras completen todos sus proyectos. Las entidades financieras son conscientes de ello y ya han respaldado operaciones urbanísticas muy ambiciosas. Para los interesados, disponer del mejor asesoramiento es siempre una garantía para obtener las mejores condiciones en materia de financiación.